He estado en Eastham y me he acordado de ti.

Me niego a participar en más conversaciones de enriquecimiento interior nulo. Quiero gente que mire callando y me haga rebosar el cerebelo; como si respirara éter y rellenara todos los espacios vacíos de última hora del día.
Aquellos que tengan la misma marca que yo y en el mismo lugar de la pantalla siéntanse identificados, comprendidos, arropados y sepan que aquí tienen un alma gemela recién salidita del cascarón. Y con muchas ganas de ejercer, además.
Pasar la vida como un pez en su pecera para luego acabar en una bolsa de plástico. La muerte es no volver a quienes amas, no volver a ver a quienes te aman.
Perseguir las estrellas para no acabar solo viendo a través del vidrio. Morir en vida es ridículo.